Por: Gran Lasso*
Es raro sentirse confundido
después de tanto tiempo,
después de tantos silencios
y lágrimas guardadas en el viento.
Pero una luz se asoma,
una esperanza que susurra
que esta vez,
todo será diferente.
Ella llegó sin aviso,
sin cartas ni presentaciones,
pero dejó su huella
profunda en mi corazón.
No lo sabe…
pero la pienso a cada rato,
casi en cada respiro,
como si mi alma la buscara en secreto.
Y me enorgullece
volver a hablar de alguien
que entra a mi vida
con pasos suaves pero firmes.
Esa niña de ojos café,
de gran intelecto
y brillante inteligencia…
Simplemente,
es ella.
*Gran Lasso es el seudónimo de un poeta anónimo, estudiante de la Institución Educativa Talentos de Soacha, Cundinamarca.
